El Mar de Madrid…

Vimos atardecer en la hermosa presa del Atazar que con una capacidad de 425,3 hm³, se hace merecedor de su apodo como “El Mar de Madrid”. La presa fue construida en 1972, y tiene una altura de 134 m sobre cimientos y una longitud de 484 metros en la coronación. Está construida en hormigón y su espesor varía entre los 45 metros de la base y los 7 m de la coronación. La minicentral eléctrica está dotada con dos turbinas Francis de eje vertical, caudal: 7,5 m3/s; Salto bruto máximo: 68,5 m; Potencia: 4.780 kW.

We saw sunset in the beautiful Atazar dam with a capacity of 425.3 hm³, it deserves its nickname as “El Mar de Madrid”. The dam was built in 1972, and has a height of 134 m on foundations and a length of 484 meters at the coronation. It is built in concrete and its thickness varies between 45 meters from the base and 7 meters from the coronation. The mini power station is equipped with two Francis turbines with vertical axis, flow: 7.5 m3 / s; Maximum gross jump: 68.5 m; Power: 4,780 kW.

Palacio Real de Aranjuez

El Palacio Real de Aranjuez fue erigido por orden de Felipe II, quien encomendó el proyecto al arquitecto Juan Bautista de Toledo, quien murió durante su construcción, fue su discípulo Juan de Herrera el encargado de rematar la obra. Durante todo el siglo XVII se paró la obra, hasta que en tiempos de Fernando VI se acomete una importante ampliación, que continuará Carlos III dotándolo de las alas que encierran el patio de armas, tal y como se puede contemplar hoy en día.

Los inmensos jardines, proyectados para ensalzar la residencia real de la árida y seca meseta del centro de España, y regados con las aguas de los ríos Tajo y Jarama, son los más importantes del periodo de los Habsburgo en España. Alcanzaron singular renombre gracias al Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, considerada la composición musical española más escuchada en el mundo. En 2001 este entorno fue declarado «Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad» por la Unesco.

Gaztelugatxe o el Castillo Peligroso

La costa vizcaína en este lugar es agreste. El mar trabaja sin cesar erosionando la roca, areniscas y duras calizas de arrecife, y tallando en ella túneles, arcos y cuevas. La isla de Gaztelugatxe (del vasco Castillo Peligroso), es el corazón de este interesante tramo de costa y el acceso a este enclave es espectacular. Un estrecho camino que parte de tierra firme y cruza sobre las rocas por un puente de piedra permite llegar hasta la zona superior del islote después de ascender 241 escalones, sin duda el esfuerzo merece la pena el islote está atravesado por túneles y hay numerosos arcos. A sus lados se abren playas de piedra que suelen ser muy utilizadas por los buceadores, uno de los lugares más espectaculares de la cornisa vasca sin duda alguna…