Palacio Real de Aranjuez

El Palacio Real de Aranjuez fue erigido por orden de Felipe II, quien encomendó el proyecto al arquitecto Juan Bautista de Toledo, quien murió durante su construcción, fue su discípulo Juan de Herrera el encargado de rematar la obra. Durante todo el siglo XVII se paró la obra, hasta que en tiempos de Fernando VI se acomete una importante ampliación, que continuará Carlos III dotándolo de las alas que encierran el patio de armas, tal y como se puede contemplar hoy en día.

Los inmensos jardines, proyectados para ensalzar la residencia real de la árida y seca meseta del centro de España, y regados con las aguas de los ríos Tajo y Jarama, son los más importantes del periodo de los Habsburgo en España. Alcanzaron singular renombre gracias al Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, considerada la composición musical española más escuchada en el mundo. En 2001 este entorno fue declarado «Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad» por la Unesco.