El Cañón del Rio Lobos (Soria)

Las 10.176 ha que comprende el paraje del Cañón del Río Lobos fueron declaradas Parque Natural el 10 de octubre de 1985, en atención a sus singulares atributos naturales y en 1987 Zona de Especial Protección para la Aves (ZEPA). Geológicamente se trata de un profundo tajo excavado en las calizas mesozoicas del cauce fluvial, que ha dejado a la vista enormes paredones de varias decenas de metros de elevación y que es fruto de una doble erosión: la debida al desgaste del propio río y a la disolución de la roca por el agua. Este hundimiento ha dejado las zonas cóncavas o lermas, que se pueden ver, teñidas por los óxidos, en las paredes del cañón, todo el área es un inmenso karst con muchas cuevas y simas, además de sumideros.

Ermita Templaria de San Bartolome (Cañon del Rio Lobos)

La iglesia de San Juan de Otero, ahora San Bartolomé, en el interior del Parque Natural del Cañón del Río Lobos, fue construida en el primer cuarto del siglo XIII, cuando el estilo románico daba paso al gótico, transición que quedó plasmada en la obra arquitectónica. Formaba parte de un cenobio templario del que sólo se conserva la capilla.
No cabe la menor duda de su vinculación a la Orden de los Caballeros del Temple. La especulación se genera en torno a sus antecedentes. En una bula de 1170, el papa Alejandro III hace referencia al convento templario de San Juan de Otero, perteneciente a la diócesis de Osma. Puede que estuviera localizado en el mismo lugar que San Bartolomé y fuese reemplazado por la construcción protogótica que ha perdurado, pero también hay quien apunta la posibilidad de que estuviera situado en el otero donde se asienta el castillo, y que se edificara a la par que éste a mediados del siglo XII. Las ruinas de la pequeña iglesia que subsisten podrían ser, en tal caso, las del primitivo santuario templario