The Strange House of Ivy

Eran poco más de las 9 de la mañana y volviamos del Faro de Cabo Mayor en Santander cuando ordené parar el coche de inmediato a mi hermano al borde de una enorme vaya de piedra en la que me había parecido ver un extraño edificio; sin arcen y con algo de tráfico tardamos un momento en volver a la entrada de la finca desde la que se podía observar esta espectacular casa, estaba totalmente recubierta de hiedra y absolutamente abandonada, cualquiera de esos datos por separado hubieran bastado para fotografíarla pero ambos juntos eran un hayazgo increible e imposible de pasar por alto. La entrada estaba cerrada y no había timbre, llamamos pero nadie salió, intenté abrir el portón que cedió al momento y me adentré en la finca silvando siempre como suelo hacer para evitar sorpresas caninas, cuando estuve a un tiro de piedra de la casa ya había olvidado a mi hermano, el coche, el posible perro, el dueño y todo lo demás, solo una idea permanecia en mi cabeza, fotografíar aquella maravilla, y como no podía ser de otra manera de no sé donde salió un noble pero enfadado cantabro preguntandome que hacíamos allí; el resto os lo podeis imaginar, disculpas, explicaciones, más disculpas, y por supuesto fotografía conseguida.

It was just after 9 a.m. and we came back from the Lighthouse of Cabo Mayor in Santander when I ordered the car to stop immediately at my brother’s side of a huge stone boat in which I had seemed to see a strange building; Without arcen and with some traffic took a moment to return to the entrance of the farm from which you could observe this spectacular house, was totally covered with ivy and absolutely abandoned, any of that data separately would have been enough to photograph it but both together They were incredible and impossible to overlook. The entrance was closed and there was no doorbell, we called but no one came out, I tried to open the gate that gave way to the moment and I went into the farm whistling as I always do to avoid canine surprises, when I was a stone’s throw from the house there was already Forgotten my brother, the car, the possible dog, the owner and everything else, only an idea remained in my head, photographing that wonder, and how could it be otherwise I do not know where a noble but angry cantabro came out asking me What we were doing there; The rest you can imagine, apologies, explanations, more apologies, and of course photography got.

Laredo (Cantabria)

Laredo se encuentra enclavada en un lugar privilegiado de la costa oriental de Cantabria. Rodeada de montes y bañada por el Mar Cantábrico. Su localización le permite disfrutar de arenales de gran belleza y calidad, y de espacios naturales protegidos. En su casco urbano, se encuentra la playa de mayor extensión de todo el litoral cántabro, Playa de La Salvé de 4250 m de largo, y gran parte del Parque Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel se encuentra dentro del municipio.

Laredo is located in a privileged place on the eastern coast of Cantabria. Surrounded by mountains and bathed by the Bay of Biscay. Its location allows you to enjoy arenas of great beauty and quality, and protected natural spaces. In its urban helmet, is the beach of greater extension of all the Cantabrian coast, Beach of the Salvé 4250 ms of length x 120 ms of width; And much of the Natural Park of the Marshes of Santoña, Victoria and Joyel is located within the municipality.

Cabo Mayor (Santander)

Saliendo del Ecoparque por la avenida del Faro se llega a Cabo Mayor. Por la parte de detrás del faro según se asciende, se encuentra el monumento a los Caídos en la Guerra Civil y un mirador desde el cual el visitante puede constatar toda la belleza del paisaje marítimo de Santander, donde las corrientes exhiben toda su fuerza y el Cantábrico lucha contra los acantilados. A la derecha del mirador hay una puerta con unas escalerillas a través de las que se puede bajar al propio Cabo y caminar hasta su extremo, al llegar alli esta es la vista que os encontrareis cualquier mañana temprano, hermosa e inspiradora, es un privilegio vivir en esta tierra y ver todos los días esta bella estampa, os lo dice uno que vive en Madrid y solo ve asfalto y coches…

Leaving the Ecopark by the avenue of the Lighthouse one arrives at Cabo Mayor. At the back of the lighthouse as it ascends, is the monument to the Fallen in the Civil War and a viewpoint from which the visitor can see all the beauty of the maritime landscape of Santander, where the currents display all their strength and the Cantabrian fighting against the cliffs. To the right of the viewpoint there is a door with some ladders through which you can go down to Cabo itself and walk to its end, when you get there this is the view that you will find any early morning, beautiful and inspiring, it is a privilege to live In this land and to see every day this beautiful image, you are told by one who lives in Madrid and only sees asphalt and cars …

Faro de Cabo Mayor (Santander)

El 17 de febrero de 1833 se ordenó construir el actual Faro de Cabo Mayor aunque en este mismo lugar ya existía con anterioridad un atalayón desde el que se hacían señales a los barcos, tanto de día (con banderas) como de noche (con fuego). Seis años más tarde, el 15 de agosto de 1839 se inauguró el presente Faro y debemos su diseño inicial al capitán de navío Felipe Bauzá, aunque la versión definitiva corrió a cargo de Domingo Rojí. La cruz que se observa al lado del faro es un homenaje a las personas que arrojaron por los acantilados durante la Guerra Civil y como anectoda histórica anotar que el 23 de febrero de 1982 un rayo rompió todos los cristales de la linterna y dejó fuera de servicio el sistema de rotación y el reloj encargado de los destellos y que como solución de emergenia y hasta su reparación los tres fareros se pasaban la noche por turnos dando vueltas manualmente a la rotación y cronometrando los grupos de luces con uno de sus relojes.

Luces al alba en Mataleñas

Menos conocida que “El Sardinero” y bastante más dificil de acceder gracias a los 158 escalones que la separan del mundanal ruido, es esta bellísima playa de Santander de unos 40 metros de ancho, escondida entre acantilados y conocida como “Mataleñas”. Nos disponíamos a fotográfiar el amanecer en el cercano Faro de Cabo Mayor, cuando encontramos cerrado el acceso principal y decidimos buscar otro cuando observamos el caprichoso juego de luces que las nubes nos regalaron aquella madrugada guiando caprichosamente el lento rumbo de los 2 enormes barcos en el horizonte; al mirar al acantilado abajo observamos la playa vacia y despues de realizar alguna toma desde el acantilado, me decidi a comenzar el día con energía bajando escalón tras escalón para captar esta hermosa imagen que ahora podeis contemplar. Como último merito y no el menos reseñable os diré que todo este titánico esfuerzo se realizó “antes de desayunar”…¡increible verdad!

Ocaso en Abra del Pas

En Santander cerca del pueblecito Boo de Pielagos hay un mirador llamado La Picota desde el que se puede observar una increible y amplisima toma del campo de golf “Abra del Pas” asi como de toda la costa, el pueblo y las preciosas puestas de sol que suelen tener lugar en aquellas costas, y los que sean del lugar o lo hayan visitado a estas alturas ya estarán pensando -Si pero esta foto no es desde La Picota y efectivamente así es, esta toma no esta disparada desde el mirador sino desde el porche de una pequeña casita en la carretera a Liencres, el porque se esconde en la perspectiva de la foto, desde arriba vi aproximadamente 2.000 fotografias de todos los tipos y calidades pero con la misma perspectiva y me empeñé en una toma distinta dando más protagonismo al ocaso y al meandro que forma el campo del golf. El resultado ahi lo teneis quizás otro día suba a La Picota pero hoy me quede abajo…